Mi primer "¡Hola mundo!"
Cuando se le pregunta a cualquier persona cómo fue que descubrió que eso a lo cual se está dedicando es lo que le apasiona y le da sentido a su vida, muchas veces te responden con historias completamente diferentes. Algunas personas pueden haber descubierto su propósito en la vida en una clase en la escuela, u otra en cambio lo logro descubrir al empezar a practicar un nuevo deporte. Pero a pesar de lo diferentes que pueden ser las historias, siempre hay algo en común cuando realmente descubre tu propósito: es algo de esa profesión que al minuto cuando lo vistes te dejo sin palabras y con una emoción no antes experimentada.
Y eso me pasó a mí. Recuerdo que la primera vez que yo pude tener acceso a una laptop fue cuando tenía 4 años, pero esta primera interacción no me hizo descubrir lo que me gusta, sino que me hizo ser otro consumidor más de tecnología. Pero, sin embargo, sí podría decir que esta interacción hizo que me despertara en mí una gran curiosidad por todo lo relacionado con la tecnología. Tanto así que con tan solo tener 5 años ya lograba tener un manejo exquisito de una laptop (Sin saber leer ni escribir). La verdad es que ni las personas que en ese momento me veían con mi corta edad manipulando una laptop, entendían cómo podía hacer todo eso. Era como si yo estuviera hecho para eso.
Regresando a lo que comentaba en el primer párrafo, lo que me hizo darme cuenta de que el mundo de la tecnología es a lo que me quiero y estoy dedicando, no fue esa primera interacción. De hecho, que en esos años cuando era niño soñaba con ser médico y en ningún momento por la cabeza se me ocurriría dedicarme a el mundo tecnológico. Eso ocurrió cuando tenía 13 años, el día que logre escribir en pantalla mi primer “¡Hola mundo!”. Sería complicado explicar cómo me sentía ese día, mi emoción por el nuevo mundo que estaba descubriendo. Pero desde el preciso momento en que logre imprimir ese mensaje, mi vida cambió y logre entender cuál es mi propósito en la vida, que luego de unos años se reforzó cada vez que experimentaba en este mundo. Me impresiona cómo un simple mensaje hecho con una línea de código (que todo programador alguna vez en su vida lo ha escrito) te puede mostrar tu pasión en la vida.
No sé si dentro de unos 20 años me siga dedicando a esto, pero lo único que sé, es que estoy haciendo lo que me hace feliz y me apasiona.