Pensamientos 27 de mayo de 2022
Pensando cotidianamente, me llegó a la mente una vez que hice un ensayo en la escuela donde el tema principal era “¿Piensas que estás actuando bien?” y recuerdo que inicié dicho ensayo resaltando los pensamientos míos y lo que podrían pensar las demás personas. Fue un ensayo muy subjetivo, donde analicé mi propio punto de vista, y llegué a la conclusión de que es muy objetivo y depende de las creencias e ideologías de esa persona. Algunos pueden pensar o expresar que una persona no está actuando bien referente a cualquier tema en concreto, y son aceptables dichas opiniones, pero muchas veces tenemos que pensar: ¿Qué es lo que nos está influenciando esa opinión?
Y cuando nos cuestionamos esto, podemos llegar a ver que son nuestros dogmas lo que se interponen, y no lo hacemos de forma crítica. Sé que ustedes están más perdidos que yo cuando me encontraba escribiendo esto, pero estos cuestionamientos e ideas me llevaron a pensar en otra cosa: ¿Y si soy una persona con creencias e ideologías radicales? Y pues algunas personas sí pueden llegar a considerarme una persona con ideales radicales, entre ellos por el ateísmo, y muchos más que generalmente no se consideran “normales” para algunas personas.
Hablando del ateísmo, en ciertos entornos sociales, ser ateo a una corta edad puede generar rechazo o sorpresa, por el hecho de salir de una familia en la que todas sus generaciones han sido creyentes (sin importar las diferentes religiones) y que, de un momento a otro, una persona de esas tantas generaciones llegase a pensar por un momento que no existe Dios, te pone a pensar muchas cosas como: ¿Pero qué raro que esa persona haya perdido la fe en Dios, si su familia toda es creyente? O ¿Por qué motivos tú no crees en Dios? O ¿A quién te encomiendas cuando tienes problemas? Y todo eso me pasó a mí, desde que públicamente dije que era ateo, sufrí muchas críticas y discriminaciones de varias personas porque esto no se considera “normal”. Pensé que muchas personas me dejarían de hablar por saber mis “creencias”. Y algunas personas en ese momento se enteraron de esto, pensaron que no les iba a hablar, porque teníamos diferencias en la forma de pensar. Pero cuando hablaron conmigo, se dieron cuenta de que soy una persona a la que le encanta conocer la forma de pensar, la cultura, las ideologías políticas, y todo referente a esa persona que me rodea, que estoy conociendo, o simplemente un desconocido por la calle. Y siempre me parece interesante saber su punto de vista aunque no esté de acuerdo, y reflexionar sobre por qué tiene esas convicciones.
Aparte del ateísmo, también me podrían llegar a considerar una persona con ideales “radicales” por mis ideologías políticas, filosóficas, etc. De pronto, para ti, yo fui radical referente a cualquiera de las opciones mencionadas anteriormente porque no tenía tu misma forma de pensar, o por el contrario pienses que no soy una persona radical, pero hay algo que siempre me ha caracterizado, y es que soy una persona la cual cambia de forma de pensar en el caso de que esté equivocado o esa forma de pensar no esté aportando nada en mi vida, y lo he hecho muchas veces, así como cuando decidí cambiar mi ideología política de derechas a centro derecha, cuando cambié la religión de católico a ateo o las centenares de creencias que he logrado cambiar con el paso del tiempo, entre ellas empezar a creer en la ciencia.
Actualmente no me considero una persona radical, ya que siempre trato de respetar los pensamientos de las demás personas, y no imponer los míos, y tratar de comprender por qué esa persona piensa de esa forma. ¡Y cada vez convirtiéndome en la mejor versión de mí mismo!
Y recuerda que tú debes ser tu mayor crítico.